LEGISLACIÓN BANCARIA Y FINANCIERA DE LAS FINTECH

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Con la pandemia del COVID 19 ha habido una mayor incidencia de esquemas de banca móvil, el fenómeno FINTECH como alternativa para competir con la Banca Tradicional.

No obstante, los problemas que tienen estos modelos innovadores tecnológicos es la poca cultura financiera y nivel de bancarización, cierto grado de desconfianza natural al desarrollo de la tecnología (prefiere el uso del efectivo) que, aunado a la aparición de los ciberataques, consumos no reconocidos introducen un mayor temor que afecta la confianza.

En este contexto, debe ser normado y supervisado estos servicios financieros digitales o propiciar una desregulación de los mercados que permita la aparición de nuevas operaciones innovadoras que ofrezcan alternativas más baratas a la población.

La revolución digital de las finanzas ha significado una mejora en la vida de las personas, pero también supone un cambio de paradigma. En un contexto cada vez más tecnológico y digitalizado, los clientes (usuarios) demandan una forma de gestionar sus finanzas tanto personales como de negocio, de forma diferente a la tradicional del sistema financiero. Como respuesta, las empresas Fintech han sustentado sus modelos de negocio en servicios alternativos personalizados con una propuesta de valor enfocada en incrementar la creatividad, a través de prácticas frescas, flexibles y capaces de entender al cliente más allá de como lo hacen las instituciones tradicionales. Al mes de setiembre de 2021, existían 171 Fintech en el Perú, lo cual representa un crecimiento aproximado del 16% respecto al año 2020 y en los últimos 7 años, el crecimiento anual promedio del sector Fintech fue superior al 20%.

Los diferentes modelos de negocio de los startups Fintech que coexisten en el sector financiero, se pueden agrupar por ciertas características en los productos y/o servicios que ofrecen: (i) pagos y remesas; (ii) préstamos; (iii) crowdfunding; (iv) gestión en finanzas personales; (v) gestión en finanzas empresariales; (vi) scoring (vii) seguros, (viii) trading y mercado de capitales; (ix) gestión patrimonial y (x) banca digital.

Por otra parte, en la banca tradicional, la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS) al mes de agosto de 2021, indicaba que las empresas del sistema financiero reportaron 204 nuevos productos y cambios importantes, de los cuales el 41% están relacionados al desarrollo de servicios digitales; y el número de operaciones en banca virtual, refleja la creciente adopción de tecnologías por parte de la población. Entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020 ha habido un aumento de más del 88% en el número de operaciones en banca virtual.

Como se aprecia, la innovación y demanda de productos y los servicios financieros de manera digital es cada vez mayor. En el mes de enero de 2020, el gobierno peruano lanzo la Agenda Digital al Bicentenario. Dicha agenda plantea los objetivos a lograrse a través de estrategias y acciones concretas que el Perú desarrollará en materia digital, con la finalidad de implementar las tecnologías que permitan la promoción de la competitividad, así como el desarrollo social y económico para mejorar la vida de los ciudadanos.

El COVID 19, ha acelerado y los usuarios han aprovechado las plataformas tecnológicas, las Fintech, de manera complementaría (no pueden competir directamente con un banco) han irrumpido en el sector financiero aprovechando un nuevo nicho de mercado (los clientes no atendidos por la banca tradicional), aprovechando herramientas tecnológicas como: Big Data, Data Analytics, Inteligencia Artificial, la Nube, Blockchain, ofrecen productos financieros de manera personaliza a aquellos usuarios excluidos de la banca tradicional por no contar con experiencia crediticia; productos financieros con bajos costos y comisiones para los usuarios  (al no tener estas entidades una estructura física y algunos costos fijos de la banca); servicios que se prestan de una manera fácil y ágil (aplicativos amigables, fáciles de descargar y usar) y con atención a los usuarios las 24 horas los 7 días de la semana, todo ello explica el crecimiento del este tipo de negocios.

No obstante, lo indicado en el párrafo anterior, existen fuertes limitaciones al crecimiento de las Fintech y los productos financieros digitales, como lo son: el acceso a internet (en las zonas urbanas el acceso llega a los 80% pero en la zonas rurales solo el 42%); el no contar con dispositivos móviles inteligentes (se estima que hay 36.14 millones de dispositivos móviles para una población de 33 millones de peruanos, pero estos dispositivos en su mayoría no son smartphone); el paradigma cultural (desconfianza de las personas en promedio mayores a los 40 años para adaptarse y usar la tecnología); falta de educación financiera y finalmente la más importante, no hay regulación y supervisión suficiente para conferir a este sector la confianza y la seguridad que solicitan los usuarios. Las Fintech actualmente no pueden obtener financiamiento mediante depósitos públicos, estas entidades se financian a través de entidades privadas, fondos de inversión o banca tradicional y son vistas como entidades de alto riesgo como modelo de negocio, un riesgo latente en operaciones de blanqueo de dinero, lo cual no permite un adecuado fondeo y tasas de interés bajas, limitando su crecimiento e innovación de nuevos productos.

Resumiendo, las oportunidades, riesgos y retos de los principales actores involucrados en este modelo serían:

Los clientes: (a) las oportunidades: Inclusión financiera, personalización de servicios y productos financieros, servicios más rápidos y con menores costos; (b) los riesgos: privacidad en los datos, seguridad de la información, inapropiadas prácticas comerciales; (c) los retos: educación financiera, confianza y adaptabilidad a los productos y acceso a la intranet y contar con dispositivos móviles inteligentes.

Las empresas del sector financiero: (a) oportunidades: mejora en eficiencia operativa, uso innovador de data para uso comerciales, incremento de su base de clientes (b) los riesgos: ciberseguridad, incremento del riesgo operacional (sistémico), lavado de activos y financiamiento del terrorismo (c) retos: sistema informático anticuado, potencial riesgo reputacional.

Para las Fintech: (a) oportunidades: mercados nuevos y de rápido crecimiento, colaboración con las empresas del sistema financiero, mayor rentabilidad dado a menor estructura de costos, (b) riesgos: ciberseguridad, privacidad de datos, cumplimiento regulatorio y normativo, dependencia de tecnología (c) retos: crear confianza en usuarios, obtener financiamiento.

Para el regulador: (a) oportunidades: Inclusión financiera, mayor competencia en el mercado, (b) riesgos: ciberseguridad, protección al consumidor, riesgo sistémico (c) retos: excesiva regulación deviene en menor innovación.

En la Región Latinoamérica la regulación para estos nuevos modelos de negocios Fintech es aún precaria a diferencia de otros continentes, en la región el único país que cuenta con normativa regulatoria especifica: Ley Fintech, Crowdfunding, Criptoactivos, Open Banking, Insurtech y Ciberseguridad es México. El Perú de manera incipiente en estos últimos años solo ha promulgado normativas referidas a Crowdfunding y Ciberseguridad.

Un dato importante es que los bancos, aseguradoras y firmas de servicios financieros en general, siguen siendo los principales objetivos de los cibercriminales que buscan robar dinero, interrumpir las operaciones, destruir o intervenir infraestructura crítica y/o robar información. El ciber riesgo se encuentra en segundo lugar en el ranking de riesgos de entidades financieras, después del riesgo regulatorio y es también uno de los principales riesgos que deben afrontar la Fintech.

Actualmente, el gobierno en relación al ciber riesgo ha previsto una regulación en seguridad de la información y ciberseguridad, autenticación en canales digitales, subcontratación de servicios de procesamiento de datos, que abarca desde contar con un plan estratégico de ciberseguridad y equipo especializado. A raíz de esto mediante Resolución de SBS N° 504 – 2021 se aprobó la modificación del Reglamento para la Gestión de la Seguridad de la Información y la Ciberseguridad, por el cual se actualiza la normatividad sobre gestión de estos riesgos y gobierno corporativo.

Se busca igualmente, que las entidades regulatorias entiendan este modelo de negocio innovador, lo regule adecuadamente, primero para que estas entidades puedan crecer y desarrollarse dentro de un marco claro lo cual le permita captar recursos económicos y buscar una mayor inclusión de las personas al sistema financiero. Asimismo, es importante indicar, que en el mundo existen Novo bancos y Bancos Digitales y estos modelos de negocios va a llegar al Perú, y debemos estar preparados con normas y regulaciones que protejan los ahorros (usuarios) y protejan la información (seguridad de los datos de usuarios), de lo contrario, no se va a dar o se va a aplazar el crecimiento digital de todo el sistema financiero.

Walter Asenjo Figueroa
Socio de Auditoría
Russell Bedford Perú