ASPECTOS IMPORTANTES A CONSIDERAR EN LA IMPLEMENTACIÓN DE LAS NUEVAS NORMAS DE GESTIÓN DE LA CALIDAD EN LAS FIRMAS DE AUDITORÍA

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Sin conocer lo que el año 2020 depararía y las condiciones actuales bajo las cuales los Contadores Públicos desarrollamos nuestro trabajo en diciembre del año 2018, el Consejo de Normas Internacionales de Auditoría y Aseguramiento (IAASB, por sus siglas en inglés) propuso la nueva Norma Internacional denominada “Gestión de Calidad para las Firmas que desempeñan Auditorías o Revisiones de Estados Financieros u Otros Encargos de Aseguramiento o Servicios Relacionados” (NIGC 1), en la cual se describe la responsabilidad que tienen las firmas de diseñar, implementar y operar un sistema de gestión de calidad, la cual se espera que inicie su vigencia en 2021, así como la Norma Internacional denominada “Revisiones de calidad del encargo” (NIGC 2).

“Las nuevas normas serán de aplicación a todas las firmas de Contadores Públicos que proveen los servicios mencionados, independientemente de su estructura o complejidad siendo uno de los cambios principales el requerir a la firma que el desarrollo, implementación y operación del sistema sea basado en riesgos.”

Estas nuevas Normas no deberían de sorprendernos sino más bien deberían de ser consideradas como el punto de partida para lograr las adecuaciones necesarias en los sistemas de gestión que internamente manejamos, sistemas que en algún momento han sido practicados por costumbre pero que no han sufrido ningún ajuste desde su inicial implementación; dentro del objetivo principal que se persigue se encuentra la mejora de la calidad y la generación de una mayor consciencia en el ejercicio profesional lo cual tendrá como consecuencia un fortalecimiento a la confianza pública la cual se ha visto debilitada por los últimos acontecimientos a nivel mundial en los cuales la violación a los principios de calidad y ética profesional se ha visto reflejada.

De acuerdo con las nuevas normas NIGC 1 y NIGC 2 propuestas, la intención es cambiar la forma en la cual se lleva actualmente el sistema de gestión de calidad dentro de la firma considerando así aspectos de adaptabilidad ajustándose a cada uno de los trabajos que sean aceptados dentro de la firma considerando los riesgos y la forma más efectiva de afrontar cada uno de ellos.

La NIGC 1 dentro de su alcance describe los encargos que se requiere sean sujetos a una revisión de calidad y la NIGC 2 plantea los requerimientos específicos para el nombramiento y elegibilidad del revisor de calidad del encargo y la realización y documentación de la revisión.

Los principales retos a considerar se detallan a continuación:

  • Retos para la implementación de la NIGC 1
  • Disposición al cambio en la aplicación

Uno de los mayores retos de las firmas actuales implicará el fortalecimiento de los niveles de concientización que se trabajan de forma interna dentro de la firma (programas de capacitación) en lo que se refiere a la importancia de dar cumplimiento a la normatividad, fomentando una cultura de mentalidad escéptica e independiente, fortaleciendo entonces lo establecido por el Código de Ética de IFAC.

Gestión de riesgos

Otro reto importante es que las firmas deberán enfocarse en la gestión de riesgos de la firma y de cada uno de los trabajos. La NIGC 1 incluye un proceso para identificar y evaluar los riesgos de calidad que incorpora un parámetro para la identificación de riesgos y para evaluar los riesgos identificados, de manera que la naturaleza, oportunidad y alcance de las respuestas aplicadas por la firma se limiten apropiadamente en lo que es importante para el sistema de gestión de calidad. Dentro de los parámetros para la identificación de riesgos de calidad se deberá considerar si: (1) existe una posibilidad razonable de que ocurra el riesgo; es decir “una probabilidad, más que remota, de que ocurra el riesgo”, y (2) si el riesgo fuera a ocurrir, si puede de forma individual o en combinación con otros riesgos de calidad tener un efecto significativo en el logro del objetivo de calidad.

Escalabilidad

Uno de los retos será la escalabilidad, por lo que se deberá tomar en cuenta la naturaleza y las circunstancias de la propia firma y de cada uno de los trabajos que realiza para lograr un buen diseño, implementación y operación de su sistema de Gestión de Calidad. Algunos elementos por considerar son: 

  • Tamaño y estructura de la firma.
  • Requisitos legales y regulatorios para una auditoría y otros servicios.
  • Honorarios profesionales que conlleven cierta presión en la fijación de precios de las auditorías, que puede poner en duda si se realizarán o no ciertos procedimientos de auditoría requeridos por las Normas Internacionales de Auditoría (NIA).
  • Posibles limitaciones en el acceso a las herramientas tecnológicas, poniendo en riesgo la calidad de los servicios prestados.
  • La falta de capacitación sobre las NIA existentes puede afectar negativamente la forma en que estas son aplicadas en el desarrollo del trabajo.

Correlación con las otras normas de calidad

Otro reto es la correlación que debe seguir existiendo entre la NIGC 1 y el resto de las normas aplicables. En este sentido, la firma es responsable de diseñar e implementar un sistema que proporcionará la base para la gestión de la calidad en el nivel de cada uno de los trabajos y el socio del trabajo es responsable de dicha gestión y el logro de la calidad en cada uno de los trabajos; para lograrlo, se deberán incluir los requerimientos de la NIGC 2 y la NIA 220.

Modificaciones al Manual de control de calidad actual

Otro reto importante será la actualización de las políticas y procedimientos contenidos en el Manual de control de calidad vigente en la firma para robustecer los seis elementos y llevarlo a ocho elementos con la nueva norma NIGC 1, los cuales son: 1. Gobierno Corporativo y liderazgo, 2. Proceso de valoración de riesgos de la firma, 3. Requerimientos de ética aplicables, 4. Aceptación y continuidad de las relaciones con los clientes y encargos específicos, 5. Realización de los encargos, 6. Recursos, 7. Información y comunicación y 8. Seguimiento y proceso de corrección.

Retos para la implementación de la NIGC 2

Esta nueva norma de gestión de calidad requiere que para que la firma funcione de manera efectiva y respalde el desempeño del encargo debe existir la comunicación de dos vías, es decir, una comunicación efectiva entre la firma de auditoría, el equipo del encargo y el revisor de calidad del encargo, de manera que exista retroalimentación entre las partes involucradas de manera constante.

La firma deberá definir claramente en sus políticas y procedimientos qué tipos de trabajos estarán sujetos a tener un revisor de calidad del encargo, por ejemplo: entidades listadas en alguna bolsa de valores, reguladas por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores; para prácticas más pequeñas, puede ser la emisión del dictamen para efectos fiscales, el uso de los estados financieros dictaminados para la obtención de créditos bancarios, para licitaciones públicas, etc.; es decir, se requieren revisiones de calidad del encargo para los trabajos de las entidades que la firma determine que sean del interés público o tengan otras consideraciones, en concordancia con la valoración de riesgos efectuada.

Nombramiento y elegibilidad de los revisores internos de calidad del encargo

El primer reto por enfrentar en la NIGC 2 será la selección del revisor de calidad del encargo; se deberán evaluar del profesional, aquellas consideraciones necesarias para llevar a cabo la revisión y pueda conducirse con objetividad, juicio y escepticismo profesionales ante el encargo que va a revisar. Para esto se deberán establecer políticas y procedimientos para calificar al revisor de calidad en lo siguiente:

  • Competencia y capacidades, incluido el tiempo suficiente.
  • Autoridad apropiada.
  • Requerimientos de ética aplicables.
  • Nombramiento como revisor de calidad del encargo después de servir como socio del encargo (periodo de “enfriamiento”).
  • Nombramiento y elegibilidad de los revisores externos de calidad del encargo.

En este reto la firma deberá evaluar la necesidad de un revisor de calidad externo independiente a la firma. En caso de que la firma no cuente con una estructura que le permita realizar la función del segundo revisor, podrá considerar la participación/ contratación de un externo que realice dicha actividad, la cual permitirá asegurar un nivel adecuado de calidad en la ejecución y enfoque del trabajo realizado, así como advertir, en su caso, situaciones de riesgo para la firma; lo anterior, considerando que el pago por dichos servicios no debería ser tan oneroso y que, debido a eso, se limite la disponibilidad de revisores de calidad adecuados.

Derivado de lo anterior podríamos concluir que uno de los principales aspectos a considerar es la concientización que deberá hacerse a nivel interno de la firma, lo cual conllevará al fortalecimiento de los planes de capacitación enfocados en los diferentes niveles de puestos pues deberá tenerse claro cuáles serán los objetivos establecidos, la forma de alcanzar cada uno de ellos y el involucramiento que se necesitará por cada uno de los miembros; no es un proceso que pueda llevarse a la ligera dado que requerirá de la preparación de planes de trabajo dinámicos en los cuales se detallen de manera exhaustiva las etapas de implementación y los resultados esperados.

Wendy Janeth García Miranda
Socia
Russell Bedford Guatemala